
Las 5 Mejores Ascensiones a Picos del Pirineo Oscense: Un Paraíso para Montañeros
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El Pirineo Oscense, situado en la provincia de Huesca, es un paraíso natural que atrae a montañeros y aventureros de todo el mundo. Con paisajes que varían desde verdes valles hasta picos nevados, esta región es el hogar de algunas de las cimas más impresionantes y desafiantes de los Pirineos. Si eres un amante del montañismo o estás buscando nuevas aventuras, te presentamos las cinco mejores ascensiones a picos en el Pirineo Oscense que no te puedes perder.
1. Aneto (3.404 metros)

El Aneto, con sus 3.404 metros, es el pico más alto de los Pirineos y una de las cumbres más codiciadas por los montañeros. Su ascensión es una experiencia inolvidable, que requiere una buena condición física y conocimientos técnicos, especialmente en el cruce del glaciar del Aneto y el famoso Paso de Mahoma.
La ruta más común para ascender al Aneto parte desde la Besurta, en el Valle de Benasque. A lo largo de la ruta, disfrutarás de vistas espectaculares del Parque Natural Posets-Maladeta y de las impresionantes crestas y picos que rodean la zona. La conquista del Aneto es un desafío que requiere entre 10 y 12 horas de esfuerzo, pero la recompensa es una panorámica única desde la cima.
2. Monte Perdido (3.355 metros)

Situado en el corazón del Parque Nacional de Ordesa y Monte Perdido, el Monte Perdido es el tercer pico más alto de los Pirineos y uno de los más emblemáticos. La ascensión a este coloso de piedra caliza es una de las rutas más clásicas y populares entre los montañeros.
La vía más habitual comienza en la Pradera de Ordesa y asciende por el Valle de Ordesa, pasando por la Cola de Caballo y el refugio de Góriz. Desde aquí, el camino continúa hasta la cima, ofreciendo vistas espectaculares del Cañón de Ordesa y de los macizos circundantes. La travesía dura entre 8 y 10 horas, dependiendo de las condiciones y de la experiencia del montañero.
3. Posets (3.375 metros)

El Posets es el segundo pico más alto de los Pirineos y se encuentra también en el Valle de Benasque. Su ascensión es menos concurrida que la del Aneto, lo que la convierte en una opción ideal para aquellos que buscan un poco más de tranquilidad en sus aventuras montañeras.
La ruta más frecuentada parte del refugio de Ángel Orús y sigue la Canal Fonda hasta alcanzar la cima. Este recorrido, que toma entre 8 y 10 horas, atraviesa paisajes de alta montaña con vistas impresionantes y terrenos desafiantes. Desde la cumbre, la vista abarca desde el Aneto hasta el Vignemale, ofreciendo una perspectiva inigualable de la
cordillera pirenaica.
4. Vignemale (3.298 metros)

El Vignemale es el pico más alto del lado francés de los Pirineos, pero su ascensión es una aventura que también se puede disfrutar desde el lado español, concretamente desde el Valle de Bujaruelo. Esta montaña es conocida por su majestuosidad y por ser uno de los retos más interesantes para los alpinistas.
La ruta clásica para alcanzar la cumbre del Vignemale comienza en el refugio de Bujaruelo, desde donde se asciende por el Puerto de Bujaruelo hasta el Glaciar de Ossoue. A partir de aquí, la ascensión se vuelve más técnica, requiriendo el uso de crampones y piolet para atravesar el glaciar y alcanzar la cima. La vista desde la cumbre es simplemente espectacular, con una panorámica que abarca el Valle de Ossoue y las montañas circundantes.
5. Cilindro de Marboré (3.328 metros)

El Cilindro de Marboré es uno de los picos más impresionantes y menos conocidos del Macizo de Monte Perdido. Su ascensión es ideal para montañeros experimentados que buscan un desafío diferente y menos transitado.
La ruta más común para ascender al Cilindro de Marboré parte del refugio de Góriz y sigue el mismo camino que conduce al Monte Perdido hasta el Lago Helado. Desde allí, la ruta se desvía hacia el Cilindro, donde se requiere cierta destreza para superar la chimenea que da acceso a la cumbre. Aunque menos conocida, la vista desde el Cilindro es igual de impresionante, con una vista completa del Valle de Ordesa y de las cimas circundantes.
El Pirineo Oscense es un territorio que no deja de sorprender a quienes lo visitan. Con picos que desafían tanto a principiantes como a expertos, cada ascensión ofrece una experiencia única, repleta de paisajes inolvidables y desafíos emocionantes. Ya sea que te atrevas con el Aneto o busques la tranquilidad del Cilindro de Marboré, estas cinco cumbres te garantizan una aventura en la montaña que quedará grabada en tu memoria para siempre.
Si eres un amante del montañismo, el Pirineo Oscense te espera con sus cimas majestuosas y sus rutas cargadas de historia y naturaleza en estado puro. ¡Prepárate, planifica tu ascenso y vive la experiencia de conquistar alguna de las cumbres más impresionantes de España!